Azúcar blanco, moreno, refinado, edulcorantes naturales o artificiales… Existen una gran variedad de opciones a la hora de endulzar nuestras comidas y bebidas pero, ¿sabemos cuáles son las más saludables?  Y es que darle el punto dulce a nuestros platos puede resultar una labor bastante compleja. Para ayudarte en tu elección, te dejamos esta pequeña guía. ¡Se acabaron las dudas!

El azúcar blanco:  procedente de la caña de azúcar o de la remolacha azucarera, es una sacarosa sin fibra, ni vitaminas, ni minerales ni oligoelementos. Por ello se conoce que aporta solo calorías vacías. Su sabor es más neutro y posee un poder endulzante bastante amplio.

El azúcar integral: Una “opción más saludable”, en comparación con el azúcar blanco, pues tiende a conservar todos sus nutrientes esenciales. Se trata de un tipo producto que no ha sido refinado ni modificado, motivo por el que posee un color más oscuro y un aspecto más pegajoso. Lo podemos encontrar en tiendas ecológicas o en las «zonas eco» de grandes superficies.

El azúcar moreno: Se diferencia de la opción conocida como “integral” en que sí ha sido refinado, de manera que encontramos en él un 95% de sacarosa (contra el 99% del azúcar blanco). Desde un punto de vista nutritivo, posee cantidades pequeñísimas de vitaminas y minerales, es más perfumado (aromas de ron y de vainilla) y se utiliza mucho para la caramelización y la realización de crumbles.

El azúcar mascabado: moreno o rubio, es el azúcar más natural que se comercializa, pues no está refinado. Se obtiene al calentar el jugo extraído de la caña de azúcar. Posteriormente, se deja evaporar el agua y se muele el azúcar que ha quedado. Es muy similar a la panela, aunque no son el mismo producto. Se emplea en la elaboración de distintos postres y dulces, como gofres y crepes.

El azúcar glas: Es, nada más y nada menos, que el azúcar blanco molido creando un polvo muy fino. También es muy utilizado en la elaboración de recetas de postres y dulces.

La panela o rapadura: Muy popular en países como Colombia, Venezuela o México, la panela es un azúcar en estado bruto. De aspecto granuloso, se obtiene como resultado de triturar la caña de azúcar y extraer su jugo con agua caliente. Destaca por ser un producto orgánico de origen cien por cien natural, una “opción más saludable” ya que aporta más vitaminas y minerales en comparación con cualquier otro tipo de azúcar.

 

EDULCORANTES NATURALES

Al provenir directamente de la naturaleza y no sufrir ninguna transformación, son naturalmente ricos en azúcar y contienen minerales y vitaminas. Entre ellos destacan:

La miel: Producida por las abejas a partir de las flores, existen muchos tipos de sabores (lavanda, eucalipto, romero, castaño…). Utilizada desde tiempos remotos, se le atribuyen numerosas virtudes médicas. Hay que evitar calentarla para no destruir las enzimas.

Azúcar de coco: Es considerado uno de los edulcorantes más sostenibles del mundo por la poca cantidad de agua que necesita y porque no contiene ingredientes artificiales ni se modifica genéticamente.

El sirope de arce: Se obtiene por concentración de agua de arce. Su sabor es muy particular y perfumado. Es recomendable escoger un sirope de alta calidad, que conserve todas sus propiedades nutritivas. Cuidado también con los siropes de arce falsos, que no son más que siropes de glucosa coloreados.

El sirope de agave: Extraído de una planta mexicana, es rico en fructosa, tiene un poder endulzante superior al azúcar y es bajo en calorías. Apreciado por vegetarianos, lo encontramos en tiendas bio.

El sirope de savia: obtenido de una planta de América del Sur, es mucho más endulzante y es muy bajo en calorías. Sin embargo, es difícil de dosificar y según los expertos, su uso diario no es recomendable.

Los siropes de cereales: arroz, cebada, trigo… Los siropes se extraen de la fermentación de estos cereales, que producen glúcidos de forma natural. Son menos calóricos y más ricos en minerales, y se utilizan para azucarar los yogures y las compotas. Sin embargo, su poder endulzante es más débil que el del azúcar y se licúan con la cocción, lo que impide su uso en pastelería.

El jarabe de maíz: A pesar de ser muy popular en Norteamérica, actualmente está señalada por su alto contenido de fructosa y carecer de nutrientes. Servía para caramelizar los pancakes.

 Melaza: Tiene un color oscuro y un sabor dulce porque procede de la cocción del jugo de la caña de azúcar. Aporta vitaminas, minerales y tiene un contenido elevado en antioxidantes. Puede servir como sustituto del caramelo del flan o para preparar nuestras propias gominolas.

 

EDULCORANTES SINTÉTICOS

Los edulcorantes artificiales son sustitutos del azúcar que proporciona una reducción de calorías y otros beneficios, pero no es conveniente abusar.

Stevia: Es un edulcorante alternativo al azúcar, sin calorías, y apto para diabéticos. El glucósido de steviol purificado es conocido coloquialmente como stevia, ya que es un edulcorante extraído de la planta Steva rebaudiana bertoni. El arroz con leche, los mousse, o las cremas son algunos de los mejores postres y dulces para añadir este ingrediente en la receta.

Sacarina: Es el edulcorante artificial más antiguo ya que se descubrió en 1879 pero, aunque tiene muchas propiedades, también crea polémica. Uno de los principales beneficios de esta es que tiene muy pocas calorías, siendo 300 veces más dulce que el azúcar. Se puede presentar en forma de pastillas, gránulos, polvo o líquida. A pesar de sus ventajas, es importante saber que su consumo debe ser restringido por mujeres embarazadas y en proceso de lactancia.

Aunque no hay duda de que lo mejor es no añadir azúcar a nuestra dieta, es importante conocer las diferentes opciones que existen en el mercado y cuáles son las más saludables para evitar problemas de obesidad y sobrepeso. ¿Cuál es tu favorita?