La indigestión es uno de los trastornos más comunes en los países desarrollados. Los excesos de comida y bebida, el estado de los alimentos, el modo en que se cocinan, los horarios o las condiciones en las que comemos (rápido o en momentos de estrés) influyen de forma determinante en nuestra digestión.

Practicar ejercicio físico moderado, separar la bebida de la comida mientras comemos o evitar el contacto con el frío, son algunos consejos para mejorar la indigestión. Sin embargo, como bien dice el dicho ‘somos lo que comemos’. Por lo tanto, seleccionar de forma adecuada los alimentos que comemos nos ayudará a reducir y aliviar nuestras molestias. Estos 10 alimentos ayudarán a que tus comidas sean más llevaderas:

Yogurt: su contenido de probióticos lo convierten en uno de los alimentos que más favorecen la digestión. Los probióticos fortalecen el sistema inmune y ayudan a preservar la salud de la flora intestinal.

Manzana: su contenido de pectina, fibra soluble vegetal, favorece la digestión y previene la fermentación intestinal. También ayuda a reducir el estreñimiento y controlar el colesterol.

Piña: contiene bromelina, enzima que ayuda a romper las proteínas difíciles de digerir. Aunque no existe suficiente evidencia científica, se consume para combatir afecciones intestinales, hinchazón y úlceras.

Espárragos: su alto contenido en fibra ayuda a evitar la constipación y reducir el colesterol. Además, se aconseja su consumo para combatir el colon irritable.

Jengibre: esta aromática raíz es un excelente estimulante digestivo. Incita la liberación de enzimas por parte del páncreas, ayudando a que la deglución sea más ligera y sin acidez. Otra de sus principales propiedades es que es antibacteriano.

Hinojo: se trata de una hortaliza de la que se consume tanto la raíz como las hojas o las semillas, y es especialmente beneficiosa para diferentes trastornos estomacales: alivia la acidez, la distensión abdominal, la indigestión, la inapetencia y el exceso de gases. En tisana resulta muy útil contra la retención de líquidos y ayuda a disminuir los cólicos y retortijones.

Frutos rojos: son ricos en antioxidantes que ayudan a limpiar el colon. Estas frutas se pueden mezclar con yogur y cereales integrales, multiplicando su efecto sobre el tránsito intestinal.

Avena: es rica en una fibra soluble llamada betaglucano. Eso hace que tenga un efecto prebiótico en el intestino, alimentando las bacterias beneficiosas que componen la microbiota. Además regula los niveles de azúcar y ayuda a reducir el colesterol y los síntomas de la indigestión.

Kiwi: esta fruta es conocida por aportar gran cantidad de fibra soluble que ayuda a la digestión, sobre todo, tomado en el desayuno. Como postre, puede aliviar la sensación de pesadez estomacal.

Infusiones: además de la conocida manzanilla, que calma los espasmos estomacales, hay otras infusiones que ayudan a tener una buena digestión. ¿Una buena opción? Combinar menta y anís estrellado.

Alcachofa: la alcachofa alivia la acidez y elimina dolores, distensiones y molestias estomacales. Además, ayuda a reducir el colesterol, eliminar la retención de líquidos del cuerpo y toxinas, y es perfecta para controlar el apetito.

Aceite de oliva: protege del reflujo gástrico que produce acidez y ayuda a que el contenido del estómago se libere lenta y gradualmente al duodeno, lo que aumenta la sensación de saciedad. Su uso se aconseja desde la antigüedad para favorecer el sistema digestivo.

Porque prevenir es mejor que curar… Estos 10 alimentos te ayudarán a sentirte mejor.

¡Ayuda a tu digestión!