La tarta de queso es de esos clásicos que ya se ganaron su lugar en el trono gastronómico. Y es que, además, se adapta a cualquier evento. Para que nunca te falte este rico postre, te enseñamos la receta más fácil del mundo. Frutal, esponjosa y ¡sin horno! Su elaboración está al alcance de todos y es de esas recetas que sale bien a la primera. ¡Toma nota!

Ingredientes

1 paquete de galletas María

70 g de pan rallado (Frumen Natural)

2 cdas. de mantequilla

1 cda. de azúcar moreno

230 g de queso crema (Philadelphia)

395 g de leche condensada

¼ taza de clara de huevo

½ taza de jugo de limón

1 cdta. de ralladura de limón

2 cdas. de gelatina sin sabor

3 cdas. de agua hirviendo

 

ELABORACIÓN

Preparación de la base de la tarta de queso:

Derretimos la mantequilla (usamos el microondas, es más rápido). Con la picadora trituramos las galletas y añadimos por encima la mantequilla derretida y el pan rallado (para un toque más crujiente).

Cogemos la mezcla de mantequilla y galletas y la repartimos por la base de un molde desmontable grande. Apretamos contra el fondo con la ayuda de una cuchara o con los dedos. Introducimos en la nevera mientras hacemos la crema de queso de limón.

Preparación de la crema para la tarta de queso de limón:

En un bol introducimos la crema de queso. Añadimos la leche condensada y la clara de huevo y mezclamos con la batidora. Batimos ligeramente toda la mezcla para que quede homogénea y sin ningún grumo y añadimos el zumo de limón y la ralladura de limón.

El paso más complicado es el de la gelatina. Vaciamos el contenido de un sobre de gelatina en un bol que esté seco y añadimos el agua hirviendo. Removemos hasta su completa disolución y después la mezclamos con la crema de queso.

Vertimos la crema de queso en el molde donde pusimos antes la base de galletas y refrigeramos durante 8 horas. Después, desmoldamos y servimos en un plato.

¡Disfruta de una auténtica delicia!