Si a Don Quijote le dijeran que en vez de caballeros se estaba enfrentando a samuráis, o que en vez de señores feudales tenía que vérselas con el mismísimo emperador de Japón, ¿crees que se lo hubiera creído? Pues hoy te traemos un plato de ambas culturas para que veas y te lo creas: unas migas manchegas con panko completas y muy deliciosas.

 

Las migas es uno de esos platos que nuestra abuela nos ha hecho más de una vez. Necesita muy pocos ingredientes y si lo mezclas con la carne adecuada te puede quedar un resultado espectacular. Cuando lo mezclas con el panko japonés, le añades una textura crujiente que no olvidarás fácilmente.

 

Si te gusta el pollo al limón con panko o el tonkatsu con salsa katsu y panko, este te va encantar. Ponte el delantal y acompáñanos en esta aventura por mitad de La Mancha, en la que puede que nos encontremos alguna geisha inesperada.

 

Ingredientes

  • 500 g de pan cortado en taquitos
  • 200 g de pan rallado Frumen Panko
  • 1 cucharadita de pimentón
  • 4 huevos de gallina
  • 150 g de chorizo
  • 150 g de panceta
  • 5 dientes de ajo
  • 1 vaso de agua
  • Aceite oliva
  • Sal

 

Elaboración

Para empezar la receta como es debido, calienta el horno 65 grados e introduce un recipiente apto para horno con el agua hasta arriba. Después pon los huevos y deja que se cocinen durante una hora.

A continuación corta la panceta y el chorizo en dados, añade un dedo de aceite de oliva a una sartén limpia y espera a que esté caliente. Sofríe los dientes de ajo enteros, retirándolos cuando estén doraditos, e incorpora el chorizo para sacarlo cuando esté frito.

Ahora sigue el mismo procedimiento con la panceta, asegúrandote de que está bien dorada por ambas caras. Continúa poniendo el pimentón mientras remueves para que no se queme.

Añade el pan rallado Frumen Panko mientras mueves con una espátula para conseguir que todas se impregnen con la misma cantidad de grasa. Vuelve a añadir el chorizo, la panceta y los ajos fritos a la sartén y sigue dando vueltas con la espátula durante unos cinco minutos.

Cuando tengas la chicha lista en la sartén, habrá llegado el momento de ponerte manos a la obra con las migas. Pone de nuevo una sartén grande al fuego y echa el aceite nuevo. Calienta y ve removiendo con la pala hasta que el pan quede suelto y dorado, incorporando la carne al final del proceso.

El último paso consiste en apagar el fuego y emplatar cascando un huevo cocinado a 65 grados en cada plato. Este paso es optativo, pero si lo haces te quedará una receta con un toque oriental, como el ramen con pollo crujiente y verduras.

Si has llegado hasta aquí es porque ya lo tienes todo claro y quieres preparar estas exquisitas migas manchegas con panko. Recuerda que la clave está en mover las migas hasta que queden bien sueltas y que la carne quede bien frita por ambos lados. De esta forma te quedará espectacular. ¡Comparte la foto de tu receta con nosotros en redes sociales!