Ahora que vienen días de frío, en ocasiones nos apetece más quedarnos en casa y organizar una comida o cena con nuestros amigos y familiares, que salir a la calle. Un buffet es una opción estupenda si queremos invitar a casa a más invitados de los que podemos sentar a la mesa, o directamente, para hacerlo más informal.

Para sorprender a nuestros invitados no hace falta preparar platos muy elaborados y complicados, sino cocinar pensando en sus gustos, dándole un toque especial y personal. Por eso, hoy queremos dedicar este post a daros unos cuantos consejos para que podáis organizar una cena o comida buffet con la que sorprender en cualquier celebración:

 El espacio. Delimita el espacio para instalar el buffet de manera que la estancia quede lo más espaciosa posible.

La mesa. La parte más importante del buffet es una buena mesa para disponer los alimentos pegada a la pared. En caso de tener espacio, prepara una mesa auxiliar para la vajilla, la cubertería, las copas y/o vasos y la bebida. Pega las sillas a la pared para que los invitados que quieran puedan sentarse.

 La disposición de los platos. Recuerda que la comida ‘entra por los ojos’, así que es importantísimo que en dicha mesa todo esté perfectamente ordenado y decorado para que, con un simple vistazo, los invitados puedan identificar y probar todas tus propuestas culinarias.

La decoración. Amantela la mesa con un mantel bonito y elige servilletas desechables con estampados. Además, puedes decorar la mesa con un ramo de flores, portavelas o candelabros, frutas… Una idea original puede ser hacer un bufé temático (de cocina oriental, italiana, mexicana…).

Los alimentos.  Lo mejor es que elabores un buffet frío, de manera que puedas  tenerlo todo preparado cuando los invitados lleguen (aunque también puedes servir algún alimento previamente calentado en el microondas). Te aconsejamos poner varios entrantes (tapas, pintxos, canapés variados… si los presentas en vasitos de cristal o cucharas de aperitivo ganarán en apariencia), un par de ensaladas distintas, algún plato más contundente (pero, eso sí, evitando los alimentos con huesos, espinas, semillas… en definitiva alimentos difíciles de comer si uno no está ‘correctamente sentado a la mesa’).

En cuanto a las bebidas, el agua y el vino no deben faltar. Éste último se elegirá en función de la comida que se vaya a servir. No obstante, convendrá tener al menos un tinto y un blanco para que los invitados puedan elegir.

Si quieres sorprender a tus invitados con una cena espectacular y variada, ¡anímate a preparar una cena buffet para la próxima celebración en tu casa!