El verano es la mejor época para aquellos afortunados que tienen un huerto pues, en estos meses, la cosecha de tomates, calabacines, pimientos y berenjenas -entre otros productos- llena nuestras despensas. Estos alimentos, necesitan muchas horas de sol y temperaturas elevadas para crecer, por eso se encuentran principalmente en verano. Hoy hablamos de las berenjenas que, además de ser uno de los alimentos más consumidos y versátiles de nuestra dieta mediterránea, destaca por sus propiedades para reducir el colesterol, mejorar la circulación y reducir grasas.

Asadas, rellenas, en guisos, fritas… las berenjenas están riquísimas de cualquier manera y, por eso, tenemos muchísimas recetas en las que son protagonistas. Ahora que es tiempo de berenjenas, os enseñamos un par de recetas para que disfrutéis de este ingrediente cuando está en su mejor momento.

 

Berenjenas rebozadas con pimienta y cúrcuma

Las berenjenas rebozadas son una de las frituras más populares en la mayoría de hogares de España. Hoy, os traemos una idea para hacer unas berenjenas fritas con un toque diferente.

Ingredientes (4 comensales)

2 berenjenas

130 gr de pan rallado Frumen con Especias

2 cdas de yuzu en polvo

1 cda de cúrcuma

2 huevos grandes

Un chorrito de leche

Aceite de oliva y sal

Elaboración de las berenjenas rebozadas con pimienta y cúrcuma

Lava las berenjenas, corta los extremos y a continuación córtalas en rodajas no muy finas. Pon las rodajas de berenjena sobre papel de cocina absorbente y sálalas por los dos lados para que expulsen agua y reduzcan su amargor, déjalas reposar unos minutos, mientras preparas el resto de ingredientes.

En un plato, mezcla el pan rallado Frumen con Especias (contiene ajo, cebolla, perejil y pimienta blanca que le dará un extra de sabor a tu plato) con el yuzu en polvo y la cúrcuma. Asegúrate de que las especias se reparten bien en el pan rallado para que el sabor también quede muy bien repartido en las berenjenas. En otro plato bate los huevos hasta que espumen y añade un chorrito de leche.

Pon una sartén con abundante aceite para freír a fuego medio-alto. Pasa las rodajas de berenjena por la mezcla de pan rallado, seguidamente por el huevo batido e introdúcelas en el aceite caliente, sin que se toquen unas con otras. A medida que retiras las berenjenas fritas de la sartén, pósalas sobre papel de cocina absorbente para desechar el exceso de grasa.

Sirve las berenjenas rebozadas como más te guste, solas, acompañadas de una ensalada, con un chorrito de miel, con una salsa de yogur o como guarnición de una carne o pescado.

 

Musaka o moussaka griega

La receta tradicional de la Moussaka griega es un clásico que no debe de faltar en tu recetario de cabecera. La Moussaka no deja de ser una lasaña, pero con capas de berenjenas en lugar de capas de pasta y, tradicionalmente carne de cordero, aunque la podéis preparar con carne de ternera. Es una de esas recetas que se hacen para compartir con toda la familia.

Ingredientes:

2 Berenjenas

400 gr de carne picada

1 Cebolla

1 Zanahoria

3 Tomates

Medio vaso de vino tinto

Medio vaso de caldo de carne

Tomillo seco

Sal y pimienta

Queso Parmesano

Pan rallado Frumen natural

Salsa bechamel

1 patata para la base

Elaboración de la Musaka o moussaka griega:

Comenzamos cortando las berenjenas en láminas y las ponemos con un poco de sal sobre un papel absorbente para que recoja el agua que suelten y no tengan ningún regusto amargo. Después las freímos ligeramente y las reservamos.

Por otro lado, picamos la cebolla y la zanahoria en brunoise y las pochamos en una sartén. Cuando estén blanditas, añadimos los tomates muy picados y dejamos que se cocinen en la sartén hasta tener un buen sofrito o salsa para la carne. Freímos ligeramente la carne picada en una sartén, la añadimos a la salsa de tomate y agregamos el tomillo, el vino y el caldo, dejando que cueza durante unos diez minutos hasta que no quede rastro de líquido.

Finalmente, hacemos una salsa bechamel con 25 g de harina, 25 g de mantequilla y medio litro de leche, removiendo hasta que esté bien espeso. Con todos estos preparativos, podemos comenzar a montar el plato para después hornearlo.

Ponemos una base de patatas. Sobre las patatas se pone una primera capa de berenjenas que después se cubren con una capa de carne. Sobre la capa de carne ponemos otra capa de láminas de berenjena y volvemos a cubrir con la carne, aplastando un poco con el dorso de la cuchara para que quede bien compacta. Finalmente cubrimos con bechamel, espolvoreamos con queso y pan rallado y metemos la fuente en el horno donde horneamos durante 20 minutos a 160º y gratinamos 3 minutos a 220ºC.

Si en casa no coméis berenjenas a menudo, ¡seguro que hoy vamos a cambiar eso! ¡Buen provecho!