La presencia de los alimentos ecológicos en las estanterías de los supermercados es, cada vez, mayor. Se trata de un sector que sigue, año tras año, impulsándose con fuerza. De hecho, España ocupa el primer lugar en superficie de agricultura ecológica de la Unión Europea y el cuarto puesto a nivel mundial. Este auge se debe, en gran medida, a una mayor preocupación del consumidor por lo saludable, ante el incremento de alergias o intolerancias relacionadas con los alimentos.

Aunque ya todo el mundo está más o menos familiarizado con el concepto eco, la terminología que recoge la legislación actual todavía puede generar algunas confusiones. Biológico, eco, bio o ecológico son términos equivalentes admitidos en nuestro país para designar solo a aquellos productos que poseen certificación ecológica.

 

¿Qué son realmente los alimentos ecológicos?

Son aquellos alimentos que provienen de la agricultura ecológica y que se producen sin la utilización de sustancias químicas como pesticidas, fertilizantes o medicamentos, respetando el medio ambiente. Además, tampoco se usan componentes artificiales como aditivos, colorantes, saborizantes o aromas. Dentro de estos productos, podemos encontrar cualquier tipo de alimentos: frutas, verduras, hortalizas, pan, carnes o bebidas alcohólicas.

No es que los productos ecológicos sepan mejor que los convencionales, sino que, al estar elaborados de una forma más natural, conservan los aromas, el color y el sabor auténticos y tradicionales.

 

¿Cómo sé que realmente un producto es ecológico?

Para diferenciar un alimento ecológico de otro que no lo es, basta con comprobar que lleve impreso el logotipo de esta institución, así como el código numérico de la entidad de control de quien depende el responsable del producto.

Lo ecológico no es solo un sello, es una apuesta por una alimentación saludable y de calidad, respetando la naturaleza y contribuyendo al desarrollo sostenible también de las personas que trabajan, para que podamos disfrutar del mejor sabor en casa. Así, en Frumen, hemos apostado por la comercialización de un pan rallado ecológico, elaborado con materias primas rigurosamente seleccionadas. ¡Una buena opción para los amantes de la cocina sostenible!