Las Patatas de Olot son una de las recetas más emblemáticas de la comarca de La Garrotxa, en Girona. Surgieron en el restaurante La Deu en los años 40 como una forma creativa de aprovechar ingredientes sencillos y económicos, convirtiéndose con el tiempo en una de las tapas más reconocidas de Cataluña.
Se trata de un plato sorprendente: patatas rellenas de guiso de carne, rebozadas y fritas hasta quedar doradas y crujientes. Una fusión de lo humilde y lo exquisito que ha traspasado fronteras y enamora a quienes lo prueban.
El papel del pan rallado en esta receta
Uno de los secretos para lograr unas Patatas de Olot irresistibles está en el rebozado. Aquí, el pan rallado natural Frumen marca la diferencia:
- Aporta un crujiente uniforme, sin exceso de grasa.
- Respeta el sabor original de la carne y la patata, sin enmascararlo.
- Mantiene la textura tras la fritura, evitando que se ablanden rápido.
El ingrediente clave que convierte una receta tradicional en una experiencia gourmet.
Ingredientes para 4 personas
- 300 g de carne de ternera para guisar en tacos
- 250 g de panceta en tacos
- Sal y pimienta recién molida
- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla
- 50 ml de brandy
- 200 ml de vino tinto
- 1 tomate maduro
- 500 ml de agua
- 600 g de patatas Kennebec (aprox. 2 grandes)
- Aceite de oliva para freír
- 2 claras de huevo
- Pan rallado natural Frumen
Cómo se preparan las Patatas de Olot con pan rallado
En lugar de detallar solo pasos, aquí te muestro la lógica detrás de la receta para entender por qué este plato es tan especial:
- El guiso, el corazón del plato.
Se elabora un sofrito con la carne de ternera y panceta, cebolla, tomate, vino tinto y brandy. Se cocina lentamente con agua hasta que la carne quede tierna y jugosa. Después, se pica muy fino para crear el relleno perfecto. - Las patatas, el envoltorio.
Se cortan patatas finas en láminas (tipo carpaccio grueso) que servirán de “envoltorio natural” para contener la farsa de carne. - El rebozado, la magia.
Cada patata rellena se pasa por clara de huevo y se cubre con pan rallado natural Frumen, que asegura una fritura dorada, ligera y crujiente. - La fritura, el broche final.
Se fríen en abundante aceite de oliva hasta que las patatas estén tiernas por dentro y el exterior quede perfectamente dorado.
Frumen Consejos para que te salgan perfectas
- Usa patatas de la variedad Kennebec, ideales para freír gracias a su textura harinosa.
- Deja reposar el guiso antes de rellenar las patatas para que sea más fácil manipularlo.
- Fríe pocas unidades cada vez para mantener la temperatura del aceite.
De la tradición a la cocina moderna
Hoy en día, las Patatas de Olot se sirven en bares, restaurantes y festivales gastronómicos de toda Cataluña. Se han convertido en un ejemplo de cómo un plato de aprovechamiento puede transformarse en un icono culinario.
Su éxito está en esa doble textura: un interior meloso de carne y un exterior crujiente gracias al pan rallado.
Una receta con historia de la cocina catalana que puedes recrear en casa con ingredientes sencillos. Y con el Pan Rallado Natural Frumen, ese bocado tradicional se transforma en una experiencia aún más sabrosa y crujiente.
Porque el pan rallado no es un simple detalle… es el toque maestro que convierte lo casero en inolvidable.
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