El pan rallado se ha convertido en un ingrediente básico en la cocina. Utilizado para rebozar, empanar o gratinar todo tipo de alimentos, ha conseguido hacerse un hueco entre las primeras posiciones de nuestras despensas.  Sin embargo, no todos los panes rallados son iguales. 

El pan rallado ecológico Frumen es un producto único que destaca por sus valores de marca, además de por la alta calidad que caracteriza todos nuestros distintos tipos de pan rallado. Un producto ideal para todos aquellos que buscamos alimentos ecológicos y naturales que emplear en nuestras cocinas. 

Harina ecológica de primera calidad

El pan rallado ecológico Frumen está elaborado con harina de trigo procedente, en exclusiva, de cultivos ecológicos certificados de primera calidad. Este tipo de harina es cultivada sin el uso de pesticidas, herbicidas ni fertilizantes químicos, por lo que su proceso de elaboración cumple con los más altos estándares de calidad. 

Un proceso respetuoso con el medio ambiente que da lugar a una harina única, rica en nutrientes, y con un sabor más intenso y natural que la harina convencional.

Además, la agricultura ecológica es más respetuosa con el medio ambiente que la agricultura convencional. Esto se debe a que utiliza métodos de cultivo que protegen el suelo, el agua y la biodiversidad, generando menos residuos que la agricultura convencional.

Compromiso con la salud

Cuidarnos nunca está de más. Los alimentos ecológicos son más saludables que los convencionales por muchas razones. Entre ellas porque se cultivan sin el uso de pesticidas, herbicidas ni fertilizantes químicos, los cuales pueden tener importantes riesgos para la salud, provocando alergias, problemas digestivos y enfermedades crónicas.

Nuestro pan rallado ecológico, al igual que todos los productos que se amparan bajo el distintivo de la certificación ecológica, se diferencian del resto en que aportan una mayor concentración de nutrientes y nos ayudan a llevar una alimentación más saludable. 

En las últimas décadas se han llevado a cabo cientos de estudios sobre los beneficios que tiene consumir productos ecológicos para nuestra salud. Entre ellos destacamos:

  • Que disminuyen el riesgo de padecer trastornos neurológicos, ya que no emplean los pesticidas tóxicos para las neuronas.
  • Que su consumo previene enfermedades cancerígenas al no utilizar químicos dañinos para nuestro organismo. 
  • Reducen el riesgo de alergias, porque carecen de los pesticidas que tanto alteran nuestro sistema inmunitario de forma negativa. 
  • Producen menores alteraciones reproductivas, debido también, a la no presencia de pesticidas y fertilizantes.

 

La alimentación ecológica, lejos de ser una moda o una tendencia puntual, es una forma de apostar por un modo de vida más natural, consumiendo productos ecológicos, que resultan mas saludables, nutritivos y con las máximas garantías de la calidad.

Los alimentos ecológicos son cultivados de forma tradicional, respetando los ciclos naturales, contribuyendo así a crear un entorno más sostenible y saludable para todos. Por lo que, en definitiva, la alimentación ecológica es una opción saludable, sostenible y natural. 

Si quieres cuidar tu salud, el medio ambiente y tu modo de vida, apuesta por la alimentación ecológica.