Frumen no es solo una marca de pan rallado, ¡es mucho más que eso! Es la historia de cómo la pasión por la calidad y la tradición puede ir de la mano con la innovación. Desde los inicios, cuando abrimos nuestras puertas en 1977, dedicándonos en exclusiva a la fabricación de pan rallado para uso industrial,  hemos recorrido un largo camino hasta convertirnos en una de las panificadoras industriales más importantes de España, con un amplio abanico de referencias en nuestra gama de productos. Hoy queremos que conozcas la historia que hay detrás de esos  productos que utilizas en tu cocina. 

Una marca con un sueño 

Como ya te hemos contado, Frumen comenzó su andadura con una pyme proveniente de la panadería industrial tradicional en 1977. Dimos el salto a la industria del pan rallado por la demanda que en el sector de la entonces incipiente industria de alimentación de comida preparada y congelada, había.  Y es que por un lado, en aquellos momentos el pan rallado procedente del excedente de la panadería tradicional no cubría los requerimientos de seguridad y calidad alimentaria necesarios, y por otro lado, el pan rallado industrial que sí los reunía, procedía de la importación a precios muy elevados.

Desde el primer día, apostamos por la frescura y la autenticidad, algo que rápidamente fue muy bien aceptado por los consumidores y nos hizo destacar en el mercado.

Aunque los recursos eran limitados, el compromiso con la calidad y el trabajo duro hizo que Frumen creciera rápidamente. Muy pronto, el pan rallado Frumen se convirtió en un imprescindible, por supuesto entre las marcas y empresas industriales, pero también en hogares y negocios de restauración.

El gran salto a panificadora industrial

Los años venideros trajeron consigo grandes cambios para Frumen. Ante la creciente demanda, decidimos dar un paso importante: industrializar la producción de tal forma que nos situáramos a la vanguardia de la industria, pero sin renunciar a nuestros valores. Fue un desafío enorme, pero sabíamos que el esfuerzo valdría la pena.

Con nuevas maquinarias y procesos más modernos, no solo logramos satisfacer la alta demanda, sino que también ampliamos nuestra oferta de productos. Sin embargo, lo más importante es que nunca sacrificamos la calidad que nos caracterizaba. Este enfoque nos permitió ganarnos la confianza de consumidores particulares, grandes cadenas de restauración y empresas del sector alimentario.

 

Innovación: el secreto para seguir siendo únicos

Si hay algo que define a Frumen es nuestra capacidad para innovar sin olvidar nuestras raíces. A lo largo de los años, hemos creado productos que se adaptan a las necesidades de las personas y a las nuevas tendencias del mercado.

Algunos ejemplos de esta innovación, que son productos estrella en nuestra amplia gama de referencias:

Todo esto es posible porque en Frumen escuchamos a nuestros clientes y siempre buscamos formas de hacer mejor lo que ya hacemos bien.

 

Una panificadora industrial comprometida con la calidad

Desde el principio, en Frumen hemos tenido claro que la calidad no es negociable. Por eso, cada lote de pan rallado pasa por estrictos controles que garantizan su frescura, sabor y textura. Esto es algo que nuestros clientes valoran mucho, porque saben que detrás de cada paquete hay un trabajo bien hecho.

Pero no solo nos preocupa lo que pasa dentro de nuestras fábricas, también miramos hacia fuera. En Frumen apostamos por la sostenibilidad como parte de nuestro compromiso con el medio ambiente. Algunos de los pasos que hemos dado en este sentido son:

  • Usar materias primas de proximidad para reducir la huella de carbono.
  • Optimizar nuestros procesos para evitar el desperdicio de recursos.
  • Desarrollo de productos como nuestro pan rallado ecológico, hecho con ingredientes más respetuosos.

Gracias a estas acciones, Frumen no solo destaca como una panificadora industrial líder, sino también como una empresa que apuesta por un futuro más sostenible.

Hoy: Frumen,  tu panificadora industrial referente

Actualmente, Frumen está presente en millones de hogares y negocios dentro y fuera de España. Con más de 48 años de experiencia, hemos logrado consolidarnos como una de las panificadoras industriales más importantes del país, y seguimos creciendo.

Trabajamos con grandes cadenas de restauración, exportamos a mercados internacionales y seguimos innovando para adaptarnos a las nuevas necesidades de nuestros clientes. Cada producto que sale de nuestras fábricas lleva consigo la pasión por el pan rallado que nos ha acompañado desde aquellos inicios en 1977.

Tradición e innovación en cada producto

La historia de Frumen es un viaje emocionante, lleno de esfuerzo, sueños cumplidos y compromiso con nuestros clientes. Desde nuestros humildes inicios hasta ser una de las panificadoras industriales más destacadas de España, hemos demostrado que tradición e innovación pueden ir de la mano.

Ahora, cada vez que utilices nuestros productos en tus recetas, sabrás que detrás de ese pan rallado hay más de 48 años de experiencia, dedicación y amor por lo que hacemos.

¿Te gustaría saber más sobre nuestra historia o descubrir nuestros productos? Visita nuestra página oficial Frumen.com y acompáñanos en este apasionante recorrido por el mundo del pan rallado.