Cada 20 de mayo se celebra el Día Mundial de las Abejas, una fecha para reconocer el papel esencial que estos pequeños polinizadores tienen en la biodiversidad, la seguridad alimentaria… y sí, también en nuestro paladar.

¿Y qué mejor forma de rendirles homenaje que con una receta donde la miel sea protagonista? Hoy te enseñamos a preparar un queso frito con sésamo y miel que combina cremosidad, contraste y un toque irresistible de dulzura.

Y como no podía faltar, el secreto del rebozado perfecto lo pone nuestro pan rallado Frumen Crujiente que convierte cada bocado en un pequeño placer gourmet.

Queso frito: una receta tradicional con un dulce toque creativo 

El queso frito es una de esas elaboraciones clásicas que triunfan en cualquier mesa. Si además lo empanamos con sésamo y lo servimos con una miel floral de calidad, el resultado es una tapa sorprendente, ideal para ocasiones especiales o como entrante creativo.

Esta receta une lo mejor de la tradición y la creatividad: un exterior crujiente gracias al pan rallado, un interior fundente de queso  y un remate dulce y brillante que nos recuerda todo lo que debemos a las abejas.

Ingredientes para preparar queso frito con sésamo y miel

  • 200 g de queso de cabra en rulo
  • 1 huevo
  • 50 g de harina
  • 50 g de pan rallado Frumen Crujiente
  • 100 g de semillas de sésamo
  • 6 cucharadas de miel de flores
  • Aceite de oliva virgen extra para freír

Cómo hacer queso frito crujiente con pan rallado Frumen

1. Prepara el rebozado

Corta el queso en rodajas gruesas (de unos 2 cm) y pásalas por este orden: primero por harina, luego por huevo batido y finalmente por una mezcla de pan rallado Frumen crujiente y sésamo.  Presiona bien para que el rebozado se adhiera de forma uniforme.

2. Fríe hasta dorar

Calienta abundante AOVE en una sartén y fríe las piezas a fuego medio-alto hasta que estén bien doradas por fuera y el interior empiece a fundirse.
Escúrrelas sobre papel absorbente.

3. Añade la miel

Sirve los medallones calientes y riegalos con miel de flores justo antes de llevar a la mesa. Puedes añadir un toque de tomillo fresco o ralladura de limón para realzar los matices.

Miel y queso frito: dulzura con conciencia ecológica

La miel es el resultado del trabajo de miles de abejas que, al polinizar, contribuyen al equilibrio de los ecosistemas y a la producción de frutas, verduras, legumbres y semillas.

Cada cucharada de miel representa una cadena de vida que debemos proteger. Cocinar con ella es también una forma de valorar su origen y su impacto en nuestra alimentación.

Este queso frito con sésamo y miel es un homenaje a ese trabajo silencioso de las abejas, a los ingredientes naturales y al arte de cocinar con conciencia.

Pan rallado para queso frito: por qué elegir Frumen crujiente

El pan rallado es un ingrediente clave en esta preparación: no solo aporta textura, sino que ayuda a sellar el queso y evitar que se derrita demasiado durante la cocción.

En Frumen trabajamos con una formulación que proporciona una cobertura ligera, uniforme y dorada, ideal para platos dulces y salados.

Nuestro pan rallado Frumen crujiente garantiza:

  • Crujiente perfecto
  • Buena adherencia al producto
  • Resultado ligero, sin apelmazar
  • Versatilidad en todo tipo de empanados y rebozados


Guarda esta receta y sorprende en tu próxima comida con un plato que combina tradición, creatividad y puro disfrute.

¿Te animas a prepararlo?