El pan rallado es un aliado muy común en la cocina, un ingrediente tradicional muy arraigado en nuestra gastronomía. A pesar de ello, en Frumen estamos seguros de que no conocéis todos sus beneficios, ni toda la versatilidad que presenta a la hora de implementarlo en vuestras recetas.
Beneficios del pan rallado
– Textura crujiente: el pan rallado añade una textura crujiente a los alimentos cuando se utiliza como cobertura en platos como milanesas, croquetas, o empanadas.
– Absorción de sabor: ayuda a que los alimentos absorban mejor los sabores de los condimentos y especias, potenciando el sabor final de tus recetas.
– Espesante natural: puede usarse como espesante en sopas, salsas y rellenos, brindando consistencia y cuerpo a las preparaciones.
– Versatilidad en la cocina: es un ingrediente versátil que se adapta a una amplia variedad de recetas, desde platos principales hasta aperitivos y postres.
– Facilita la cocción: ayuda a que los alimentos se cocinen de manera más uniforme y evita que se sequen durante la cocción.
– Ideal para platos horneados: proporciona una capa dorada y crujiente a los alimentos al hornearlos, sustituyendo el uso de aceite en frituras.
– Resultado “Celíaco Friendly”: para personas con intolerancia al gluten, el pan rallado sin gluten es una excelente alternativa para empanar alimentos sin renunciar al sabor y la textura.
– Fuente de Fibra: dependiendo del tipo de pan utilizado para hacer el pan rallado, puede aportar fibra dietética beneficiosa para la digestión.
Además de esta versatilidad, que presentan todos los panes rallados, en Frumen contamos con beneficios extra, ya que disponemos de una amplia gama de productos distintos que facilitan la incorporación en todo tipo de platos, multiplicando las opciones de acabados exquisitos.
Tipos de rebozados
Empanado
El empanado es un proceso que consiste en pasar el alimento primero por huevo y luego por pan rallado para posteriormente freírlos a alta temperatura.
Para darle más firmeza, se puede intercalar una capa de harina entre el huevo y el pan rallado y para conseguir un toque esponjoso, se puede añadir levadura al huevo batido.
Rebozado a la Romana
El rebozado a la romana es la mejor alternativa al empanado clásico. En este caso, en lugar de pan rallado, los alimentos se cubren primero con harina y luego se pasan por huevo batido.
Esta técnica es especialmente interesante para rebozar pescados y verduras, ya que les proporciona una cobertura más ligera que el empanado tradicional.
Rebozado a la Gabardina
El rebozado a la gabardina es una técnica de rebozado que implica sumergir los alimentos en una masa semilíquida, ofreciendo un resultado final crujiente y aireado.
Esta masa se prepara con huevo batido, harina y un impulsor, como bicarbonato o cerveza, para conseguir una textura esponjosa.
Rebozado a la Andaluza
El rebozado a la andaluza es una técnica tradicional española, particularmente utilizada para mariscos y pescados.
En este método, el alimento se pasa únicamente por harina de trigo y luego se fríe directamente en aceite caliente a alta temperatura.
Tempura Japonesa
La tempura es un tipo de rebozado japonés conocido por su textura ligera, aireada y crujiente.
Se prepara con una mezcla de agua muy fría y harina especial para tempura, lo que evita que la masa se desarrolle demasiado y mantiene la cobertura ligera y aireada.
En Frumen contamos con nuestra deliciosa tempura oriental, con la que podrás preparar excelentes rebozados suaves y ligeros.
Panko
El panko es una técnica japonesa de rebozado que utiliza pan en copos grandes en lugar del pan rallado tradicional.
Este método, similar al empanado clásico, absorbe menos aceite y proporciona una textura más ligera y crujiente al alimento.
Formas de incorporar el pan rallado a tus recetas
Aparte de todos los tipos de rebozado que hemos comentado, el pan rallado también nos permite emplear diferentes técnicas cuando lo incorporamos en nuestras recetas. Te contamos algunas de las más comunes, que conseguirán dar a tus platos un toque especial
Empanado o rebozado: esta es una forma clásica de usar pan rallado. Solo necesitas pasar el alimento por huevo batido y por pan rallado antes de freírlo.
Cubierta de gratinados: Espolvorear pan rallado sobre platos gratinados, como lasañas, macarrones con queso o gratinados de verduras, añade una textura crujiente y dorada a la parte superior.
Mezcla para rellenos: Añadir pan rallado a nuestro rellenos en berenjenas, calabacines, pimientos, pollo, etc. ayudará a darle más textura al relleno y a absorber los sabores de la receta.
Espesante para sopas y salsas: agregar un poco de pan rallado a sopas o salsas espesará la mezcla y le dará cuerpo sin alterar demasiado el sabor. El pan rallado absorberá el líquido, dándole una consistencia más cremosa. Recomendamos mezclar bien para evitar grumos.
Espolvorear: Añadir pan rallado espolvoreado sobre tus ensaladas puede agregar una textura crujiente y un sabor extra.
Gracias a nuestra variedad de productos, en cualquiera de sus versiones, puedes incorporar pan rallado a tu dieta de una forma muy sencilla, pudiendo tenerlo siempre a mano en tu despensa.
Deja tu comentario