Empieza septiembre, para la mayoría ya han pasado las vacaciones y toca volver a la realidad. La playa y la piscina empiezan a quedar atrás, mientras que padres e hijos se preparan para la vuelta al cole. Y es que septiembre es un mes de cambios y de vuelta a la rutina y es frecuente que los escolares se sientan cansados hasta retomar el ritmo. Una buena alimentación les va a ayudar a superar esta fase con mayor vitalidad.

Hoy en día, siguen siendo muchos los niños que deben quedarse a comer en el colegio. Normalmente, los menús están elaborados por dietistas-nutricionistas por lo que son adecuados para cubrir las necesidades nutricionales en estas edades. Pero, siempre nos queda la duda de si el menú que se les ofrece es la mejor fórmula posible.

 

¿Cómo debería ser el menú del comedor escolar?

Según la Fundación Española de Nutrición (FEN), el menú ideal debería ser aquel que cubriera un 30-35% de las necesidades energéticas de los niños, incluir frutas y verduras, ofrecer alimentos proteicos de origen animal a diario, grasas saludables y evitar el azúcar, los fritos y el exceso de sal. Además, utilizar productos de temporada y productos locales abaratarían el menú sin menoscabar su calidad.

Siguiendo estas recomendaciones el menú escolar estaría más cerca de ser saludable y equilibrado. Sin embargo, no debemos dejar que toda la responsabilidad de la alimentación de nuestros hijos recaiga en el comedor escolar y se debe complementar en casa ofreciéndoles una amplia variedad, despertando su curiosidad por los alimentos e inculcándoles hábitos saludables.

¿Preparados para la vuelta al cole?