Llega la hora de comer y empieza nuestra mayor pesadilla: hacer que nuestros hijos coman verdura sin enloquecer. Aunque siempre hay excepciones, es muy común que los niños no sientan atracción por las verduras a pesar de todos los beneficios que les aporta y forzarles a comer no suele tener un buen resultado.

Por eso, hoy te traemos una idea para incorporar verdura a los platos de los peques de una forma divertida que hará que siempre quieran repetir. Además, podrás ir alternando las verduras cada vez que los prepares para que coman más variedad. ¿Empezamos?

Muffins salados para 5 personas

–            100 g de calabacines

–            50 g de zanahorias

–            2 tomates

–            3 huevos

–            120 g de harina

–            50 g de pan rallado Frumen Casero

–            50 g de queso rallado

–            6 g de levadura

–            120 ml de leche entera

–            Aceite

–            Sal

–            Pimienta

Paso a paso

  1. Precalentamos el horno a 180 ºC.
  2. Cortamos el calabacín, los tomates y las zanahorias en dados pequeños.
  3. Los ponemos en un bol y añadimos los 3 huevos, la levadura, la harina, el pan rallado Frumen Casero y un chorro de aceite.
  4. Mezclamos hasta que quede bien integrada la masa.
  5. Añadimos el queso rallado y vertemos la mezcla en los moldes para muffins previamente engrasados con aceite.
  6. Introducimos en el horno durante unos 20 min.
  7. Dejamos enfriar antes de servir.
  8. ¡Y listo!

 

Esperamos que os haya gustado esta receta de muffins salados. Además de ser ideales para camuflar las verduras en los platos de los niños, también, son una buena opción para servir durante el apetitivo si tienes invitados o, simplemente, para darte un caprichito.

¡Que los disfrutéis!