Nos deslumbró a todos ganando el concurso «Mejor Tapa Creativa» celebrado en Madrid Fusión 2017. ¿Su propuesta? Una divertidísima tapa de parmesano crujiente a modo de pan de pizza, con mejillones, berberechos, camarones cocidos y un delicioso aliño de plancton.

Este joven malagueño, actual jefe de partida de Aponiente, con dos estrellas Michellin, en Cádiz, ha sabido hacerse un hueco en la alta cocina desde la nada. Sus ambiciones siempre las ha tenido claras: llegar a lo más alto de la cocina con honores.

Estudió un grado medio de formación en Cocina en 2007 y después se formó en la Escuela de Hostelería La Cónsula, Málaga. A partir de ahí, estuvo trabajando durante siete años en numerosos hoteles y restaurantes de España con el objetivo de formarse, aprender y coger experiencia. En 2012 empezó a trabajar en el restaurante Els Brancs de la mano del chef Javier Cabrera, año en el que el establecimiento consigue su primera estrella Michellin. Trabajó también en el restaurante Noor, a la orden de Paco Morales, donde ascendió rápido llegando a ser jefe de partida al poco tiempo de entrar.

Después de adquirir experiencia en España, decidió salir del país rumbo a Tailandia donde estuvo aproximadamente 3 meses, periodo en el que tomó contacto directo con la comida oriental. Después de esta experiencia, trabajó unas semanas en el prestigioso restaurante Gaggan en Bangkok, el cual por aquel entonces era considerado uno de los mejores restaurantes del continente asiático. Poco tiempo después, volvió a su tierra, Málaga, donde trabajó como jefe de cocina en La Cocotte, teniendo libertad para crear sus propios platos y su forma de entender la gastronomía.

Su cocina, se basa en el sabor y los productos de su tierra. Platos con sorpresa y matices que los hacen únicos embaucando al comensal. Comida tradicional, pero con matices. Platos con sabor a mar y con el pescado como protagonista. Así es Luis Domínguez.

Nos deslumbró a todos ganando el concurso «Mejor Tapa Creativa» celebrado en Madrid Fusión 2017. ¿Su propuesta? Una divertidísima tapa de parmesano crujiente a modo de pan de pizza, con mejillones, berberechos, camarones cocidos y un delicioso aliño de plancton.

Este joven malagueño, actual jefe de partida de Aponiente, con dos estrellas Michellin, en Cádiz, ha sabido hacerse un hueco en la alta cocina desde la nada. Sus ambiciones siempre las ha tenido claras: llegar a lo más alto de la cocina con honores.

Estudió un grado medio de formación en Cocina en 2007 y después se formó en la Escuela de Hostelería La Cónsula, Málaga. A partir de ahí, estuvo trabajando durante siete años en numerosos hoteles y restaurantes de España con el objetivo de formarse, aprender y coger experiencia. En 2012 empezó a trabajar en el restaurante Els Brancs de la mano del chef Javier Cabrera, año en el que el establecimiento consigue su primera estrella Michellin. Trabajó también en el restaurante Noor, a la orden de Paco Morales, donde ascendió rápido llegando a ser jefe de partida al poco tiempo de entrar.

Después de adquirir experiencia en España, decidió salir del país rumbo a Tailandia donde estuvo aproximadamente 3 meses, periodo en el que tomó contacto directo con la comida oriental. Después de esta experiencia, trabajó unas semanas en el prestigioso restaurante Gaggan en Bangkok, el cual por aquel entonces era considerado uno de los mejores restaurantes del continente asiático. Poco tiempo después, volvió a su tierra, Málaga, donde trabajó como jefe de cocina en La Cocotte, teniendo libertad para crear sus propios platos y su forma de entender la gastronomía.

Su cocina, se basa en el sabor y los productos de su tierra. Platos con sorpresa y matices que los hacen únicos embaucando al comensal. Comida tradicional, pero con matices. Platos con sabor a mar y con el pescado como protagonista. Así es Luis Domínguez.