El verano es sinónimo de vacaciones, relax, diversión, calorcito, buen tiempo y comilonas al aire libre… Las reuniones familiares y de amigos tienen muchas veces como protagonistas las brasas de una buena barbacoa. Y es que pocas cosas hay más veraniegas que este método de cocina milenario, que sigue siendo insustituible y que cada vez se practica más en los jardines y fincas de las familias españolas. Pero, para que todo salga a pedir de boca, hay que seguir una serie de normas. Hoy te contamos 8 trucos infalibles para convertirte en el maestro de las barbacoas.

  1. Los invitados

Lo primero que debemos saber es, aproximadamente, para cuantas personas se va a cocinar. Calcularemos una media de unos 350-400g de carne por persona, entre los entrantes y las carnes principales que se vayan a asar.

  1. Las brasas

Hacer un buen fuego no es difícil, pero lleva su tiempo, por lo que debemos encender las brasas en torno a una hora antes del momento en que queramos empezar a comer. El secreto de una buena barbacoa reside en sus brasas. La llama tiene que desaparecer casi por completo y el calor debe repartirse de forma uniforme por toda la superficie. Si no lo hacemos así, la carne se quemará demasiado por fuera y sin embargo, no estará cocinada en el centro. 

  1. La fuente de calor

No es lo mismo una barbacoa hecha de tarugos de leña, de ramitas y piñas o una de carbón. Ten en cuenta que su poder calorífico es diferente y que su duración también es distinta. El carbón no es lo más sabroso pero es lo más seguro, ya que las brasas duran mucho y mantienen una potencia constante.

  1. La seguridad ante todo

Es conveniente que quien maneje la parrilla tenga a mano los elementos necesarios para su propia seguridad. Pinzas largas para poder dar la vuelta a las piezas sin pincharlas, guantes para mover las parrillas y algún hierro largo para las brasas.

  1. Preparación de la carne

Debemos sacar la carne de la nevera 2 o 3 horas antes  y asegurarnos de que las brasas de la barbacoa están en su punto antes de poner la carne. Además, para que la carne quede jugosa, es importante no darle la vuelta a las piezas hasta que no estén cocinadas por un lado. Usa sal gorda y añádela en la segunda vuelta o justo antes de retirar la carne de la parrilla. Así las carnes conservarán sus jugos y quedarán más sabrosas.

  1. El orden de los factores sí altera el producto

Cada tipo de carne tiene su truco, pero además debe cocinarse en el orden adecuado. Primero se deben cocinar las piezas más pequeñas y grasas que van a servirse de entrante como: chorizos, morcilla, pinchos morunos, panceta…, ya que necesitan un mayor tiempo de cocción. El pollo también tarda en hacerse, por lo que debe ser el siguiente en la lista. La ternera, el pescado y las verduras deben dejarse para el final, pues se cocinan mucho más rápido.

  1. Los marinados y adobos

Una forma de triunfar en las barbacoas es preparar adobos y marinados en los que dejar las carnes unas horas la noche anterior a la barbacoa. Además, salsas como chimichurri, barbacoa, tártara… serán un acompañamiento ideal para nuestra barbacoa.

  1. La limpieza

Cuando termine la barbacoa, tenemos que tener en cuenta que, aunque las brasas parezcan muertas, probablemente tengan aún mucho calor. Si la barbacoa tiene tapa, podemos dejarla puesta para ahogar el fuego. Si no la tiene, debemos apartar el carbón y la leña que no se hayan quemado y esperar a que se apaguen las brasas. Es mejor no apagar el fuego con agua.

Además aprovechando que la parrilla aún tiene temperatura, podemos pasar un estropajo metálico para dejar cada una de las láminas como nueva. Es mucho más fácil hacerlo ahora que encontrarse la suciedad la próxima vez que nos vayamos a reunir en torno a las brasas.

Con estos sencillos trucos te convertirás en un auténtico “MasterChef” de las barbacoas. ¿Preparado para disfrutar de las últimas barbacoas del verano?