El calor se ha instalado y no hay nada que pueda apetecer más en esta época del año que pasar un día de relax en la playa solo, acompañado o con toda la familia. Y es que con el verano llegan las neveras de playa y las comidas bajo la sombrilla. Y, aunque comer en la playa es de lo más apetecible, puede resultar incluso peligroso si no sabemos cómo conservar los alimentos correctamente. Os damos algunos consejos para disfrutar de una comida casera en la playa sin riesgos.

Existen cuatro normas básicas de higiene: limpiar, separar, cocer y enfriar. Todas son fundamentales pues, en la época estival, el calor es capaz de echar a perder con mucha rapidez cualquier alimento que no se refrigere como es debido.

Lo primero y lo más importante es seleccionar qué platos vamos a llevar a la playa. Hay que tener en cuenta que algunos ingredientes como la mayonesa, -que tanto nos gustan en verano en recetas como la ensaladilla rusa-, no son buenas elecciones si queremos evitar sustos, ya que por todos es sabido que el calor y el huevo son viejos enemigos.

Las neveras portátiles rígidas son quizás una de las opciones más usadas y también una de las más recomendadas para conservar aquellos alimentos que necesitan frío. Van con bloques helados o bolsas de gel helado que permiten mantener la temperatura durante varias horas. Es recomendable no usar cubitos o bolsas de hielo ya que, a lo largo del día, se irán derritiendo y formarán un charco de agua que no debe entrar en contacto con los demás alimentos.

Durante el transporte, se pondrá la nevera en el lugar más fresco del vehículo y se evitará dejarla en el maletero. Se pueden utilizar unas neveras portátiles que se conectan al encendedor del vehículo y mantienen refrigerados los alimentos como una nevera convencional. Al llegar a la playa o lugar del picnic, se colocará la nevera siempre a la sombra y se tapará con una toalla de color claro. También se puede enterrar la nevera en la arena.

Hay que tener en cuenta que la facilidad con que los gérmenes se pueden propagar a través de las manos sucias, los utensilios o los alimentos crudos es sorprendente. Por tanto, se deberá limpiar la nevera antes de su uso, evitar mezclar las bebidas con los alimentos, cocinar bien la carne y el pescado, envolver la comida por separado y no dejar alimentos fuera a temperatura ambiente durante más de una hora.

¡Disfrutar de un día de playa es uno de los lujos del verano! Con todas estas ideas y el equipamiento más adecuado, podréis disfrutar de una buena comida casera en la playa en perfecto estado y en buena compañía.