Hay recetas de cocina que ven la luz después de una larga investigación y miles de pruebas elaboradas por algunos de los chefs más prestigiosos del mundo o bien, recetas que provienen de la gastronomía de un país que pasan de generación en generación. Otras, sin embargo, pueden surgir por azar, por error o por casualidad y convertirse en algo sin lo que no podríamos vivir. Hoy te contamos estas ocho recetas de cocina que fueron inventadas por accidente:

Nachos. Si eres un amante de la cocina mexicana, seguro que en más de una ocasión has degustado uno de sus platos fetiche: los nachos. Una receta con historia que se ha convertido en todo un referente de su país natal. Sin embargo, su origen fue totalmente fortuito e improvisado. En 1943, Ignacio (Nacho) Amaya era maitre en un restaurante cuando se presentó un grupo de comensales hambrientos. Sin un cocinero a la vista, tuvo que improvisar un plato a partir de tostadas, queso y jalapeños. Lo pasó por el horno y ¡voilá! habían nacido los nachos.

Cookies. ¿Quién no ha probado nunca estas galletas con pepitas de chocolate? Otro ejemplo de un éxito que comenzó siendo un auténtico desastre. En 1930, Ruth Wakefield estaba haciendo galletas de chocolate en el hotel Toll House Inn. Se encontró con que el chocolate líquido se le había acabado, así que decidió partir una chocolatina en trocitos con la esperanza de que el calor del horno hiciera su efecto y acabara fundiendo los pedazos. Sin embargo, permanecieron intactos. Así, había nacido la primera cookie de chocolate de la historia.

Cucuruchos de helado. Aunque nadie ha confirmado a ciencia cierta esta teoría, los expertos creen que el primer cono de helado de la historia nació en la Feria Mundial de St. Louis en 1904, donde un heladero llamado Ernest Hemwi tuvo que buscarse la vida para servir su producto al quedarse sin envases. Se le ocurrió coger una pasta empleada para unos dulces, la envolvió en forma de cono e introdujo en ella el helado. Fue un éxito instantáneo.

Sándwich. A pesar de que la historia de la invención del sándwich tiene diversas hipótesis, el primer registro escrito de esta comida habla de una fecha y un lugar: 1762, en el exclusivo club de apuestas ‘Beef Steak Club’ de Londres. John Montague, el conde de Sandwich (una ciudad histórica situada al sureste de Inglaterra), era tan aficionado a apostar que en ocasiones se negaba a levantarse para ir a comer y pedía su comida entre dos rebanadas de pan para calmar el hambre. Y así nació el primer sándwich.

Cerveza. Son también muchas las historias que giran en torno al origen de esta bebida milenaria. Una de las teorías que ha cobrado más fuerza con el paso de los años nos lleva hasta la antigua Mesopotamia, donde alguien dejó por error unos granos de cebada almacenados bajo la lluvia. Tras acabar la tormenta, y como era de esperar, la humedad provocó que el grano fermentara y de ahí salió la primera cerveza de la historia.

Crepes Suzette. Según cuenta la historia, nacieron en 1895 en el Café de Paris en Montecarlo. Fue un camarero llamado Henri Charpentier el que, por error, quemó el azúcar y la mantequilla de las crepes que esperaba, nada más y nada menos, que el Príncipe de Gales. Por lo visto, no solo no le disgustaron sino que quiso que les pusieran el nombre de su acompañante, Suzette.

Tarta Tatin. Esta otra receta nacida también por error ocurrió en el Hotel Tatin de Lamoutte-Bevron (Francia) donde, al hacer una tarta de manzana, las frutas se cocinaron demasiado. Para salvarlas, tuvieron la idea de volcarlas sobre una masa, naciendo así esta variante de la ‘apple pie’ clásica.

Totilla de patatas. No podía faltar uno de los platos más famosos de la gastronomía española. Se dice que surgió al improvisar un plato rápido para alimentar a unos soldados del general Zumalacárregui con lo único que había en un caserío: huevos y patatas.

Como podéis ver, equivocarse al cocinar puede traer buenos resultados. Y es que, a veces, ¡el fracaso puede ser un éxito!